Escribir un obituario es uno de los encargos más delicados que puede recibir una persona. En pocas palabras — a menudo en pocas horas — hay que capturar quién fue alguien, qué dejó en el mundo y cómo quiere ser recordado. No hay fórmulas perfectas, pero sí hay una estructura que ayuda.
En Monterrey y en toda México, el obituario ha evolucionado: ya no es solo el anuncio de una esquela en el periódico. Hoy las familias publican homenajes de vida en línea donde pueden incluir fotografías, textos extensos, videos y mensajes de condolencias de cualquier parte del mundo.
En esta guía te explicamos cómo escribir un obituario paso a paso, con ejemplos reales en diferentes tonos: formal, íntimo y celebratorio.
TABLA DE CONTENIDOS
- 1. ¿Qué es un obituario y para qué sirve?
- 2. Estructura básica de un obituario
- 3. Tono: formal, íntimo o celebratorio — cuándo usar cada uno
- 4. Ejemplos de obituarios completos
- 5. Errores frecuentes al escribir un obituario
- 6. Preguntas frecuentes
¿Qué es un obituario y para qué sirve hoy?
Un obituario es un texto que anuncia el fallecimiento de una persona y ofrece a quienes la conocieron una ventana hacia su vida: quién fue, qué amaba, qué dejó y cómo puede recordársele. Es al mismo tiempo un anuncio, un homenaje y un mensaje de consuelo para quienes lo leen.
Hoy en día, los obituarios en línea — como los que se publican en la sección de Homenaje de Vida de Jardines de Juan Pablo — permiten que familias y amigos en cualquier parte del mundo se enteren, dejen un mensaje y guarden ese espacio como un memorial permanente.
Estructura básica de un obituario bien escrito
Un obituario puede ser breve o extenso, pero debe cubrir estos elementos esenciales.
- Nombre completo: incluye el nombre con el que la persona era conocida, no solo el nombre legal.
- Fechas: fecha y lugar de nacimiento, fecha y lugar de fallecimiento.
- Familia: quiénes le sobreviven (cónyuge, hijos, nietos, hermanos) y quiénes le precedieron en la muerte si es relevante.
- Vida y carácter: 2 o 3 oraciones que describan quién era como persona — no solo su profesión, sino su forma de ser, lo que amaba, lo que la gente recuerda de ella.
- Logros o contribuciones: si los hubo, pueden mencionarse brevemente.
- Servicio funerario: fecha, hora y lugar de la velación e inhumación, si la familia desea compartirlo.
- Frase final o epitafio: una frase que la familia elija para cerrar el texto — puede ser de las propias palabras del fallecido, una cita, una oración o una frase familiar.
Tono del obituario: formal, íntimo o celebratorio
No existe un tono único correcto. El tono debe reflejar la personalidad del fallecido y lo que la familia quiere transmitir.
- Formal: apropiado para figuras públicas, profesionales con trayectoria o familias que prefieren un anuncio clásico. Usa tercera persona, lenguaje cuidado y estructura cronológica.
- Íntimo: para familias que quieren compartir la esencia personal del ser querido — sus manías, su humor, lo que lo hacía único. Puede usar primera persona o segunda persona (‘Tú siempre…’).
- Celebratorio: enfocado en la vida que vivió, no en la pérdida. Ideal cuando el fallecido así lo hubiera querido o cuando la familia quiere que el obituario inspire alegría además de tristeza.
Ejemplos de obituarios según el tono
Estos son tres ejemplos breves que ilustran cada enfoque.
- FORMAL — ‘El día 12 de mayo de 2025 falleció en Monterrey, N.L., el señor Roberto Torres Villarreal, a los 65 años de edad. Fue esposo amoroso, padre dedicado y contador de profesión. Le sobreviven su esposa, María Elena, y sus tres hijos. La familia agradece las muestras de cariño.’
- ÍNTIMO — ‘El abuelo siempre tenía una historia. No importaba la hora, no importaba el tema. Tenía una historia para todo. Ramón Garza Flores nos dejó el 14 de mayo, pero sus historias se quedaron con todos los que tuvimos la fortuna de escucharlas. Le amamos y le extrañaremos cada domingo.’
- CELEBRATORIO — ‘Rosa María vivió con una intensidad que pocas personas alcanzan. Viajó, cocinó, rió y quiso sin límites. El 20 de mayo decidió emprender su próxima aventura. Le pedimos que nos guarde un buen lugar y que tenga preparada su pozole para cuando lleguemos. La queremos infinito.’
Errores frecuentes al escribir un obituario
Conocerlos te ayuda a evitarlos.
- Centrarse solo en la enfermedad o en cómo murió, en lugar de en cómo vivió.
- Listar logros y títulos sin decir nada de la persona real que había detrás.
- Usar lenguaje genérico que podría describir a cualquier persona (‘era buena persona, la vamos a extrañar’).
- Omitir a miembros importantes de la familia por olvido en un momento de estrés — revisa la lista con calma.
- Publicarlo con errores de nombre, fecha o dato sin revisión. Alguien de confianza debe leerlo antes de publicarse.
PREGUNTAS FRECUENTES
❓ ¿Cuánto debe medir un obituario?
No hay un estándar único. Para una esquela de periódico, entre 100 y 200 palabras suele ser suficiente. Para un homenaje de vida en línea, puede extenderse tanto como la familia desee: algunos incluyen varios párrafos, galería de fotos y mensajes de familia extendida.
❓ ¿Puedo escribir el obituario en primera persona como si fuera el propio fallecido?
Sí, aunque es un recurso que requiere cuidado. Funciona muy bien cuando el fallecido había expresado en vida cómo quería ser recordado, o cuando la familia lo conocía tan bien que puede capturar su voz auténticamente.
❓ ¿Puedo publicar un homenaje de vida en Jardines de Juan Pablo aunque el servicio funerario haya sido en otro lugar?
Para publicar en nuestra sección de Homenaje de Vida, el servicio funerario debe haberse realizado con Jardines de Juan Pablo. Si tienes dudas, contáctanos directamente para orientarte.
| Si quieres publicar el homenaje de vida de tu ser querido en línea, visita nuestra sección de Homenaje de Vida en Jardines de Juan Pablo. Es un espacio permanente para compartir su historia con familia y amigos de cualquier parte del mundo. |
